Nuestra Misión

Helping Angels of Perú es una organización de caridad sin fines de lucro que tiene como misión ayudar a los niños pobres de la ciudad de Cajamarca y sus alrededores. Su designación oficial es de organización 501(c)(3) según las leyes y reglamentos de los Estados Unidos. La Fundadora es Angelín Kiplinger, nativa del Perú y la ciudad de Cajamarca. Angelín y las otras personas involucradas en la campaña de establecer la organización formal tienen enlaces personales con el Perú. Los fondos recaudados estarán dedicados al suministro de necesidades básicas, como medicamentos, ropa y útiles básicos para el colegio, para los niños de circunstancias económicas precarias.

El Perú es un país que en los más recientes años ha realizado un crecimiento económico muy notable, y se considera una nación en pleno desarrollo económico. Sin embargo, el progreso no ha alcanzado a todo el País. Las ciudades de otras regiones todavía tienen muchas necesidades. La Fundadora y todos los voluntarios están dedicados a hacer que Helping Angels of Perú sea una organización de caridad importante en la campaña de mejorar las vidas de la gente joven de Cajamarca. La meta es ayudarles a tener una mejor educación y proveerles todo lo que necesitan para alcanzar un nivel social económico más alto. 

¿Quiénes Somos?

Todas las personas que están participando en poner en marcha esta organización son voluntarios trabajando ad honoren y que se han comprometido formalmente con Helping Angels of Perú.

Angelín Kiplinger, es la fundadora de Helping Angels of Perú y miembro activo. Angelin es original de la ciudad de Cajamarca, donde nació y creció. Ella está familiarizada con la pobreza y las necesidades especiales de los niños en la región. Angelín obtuvo gran parte de su inspiración de su madre, doña María Luisa Esparza, a quien la llamaban cariñosamente 'Mami Lucha', ella era una persona noble y muy generosa, siempre dispuesta a dar a las personas que necesitaban algún tipo de ayuda.

Kevin Kiplinger, es el esposo de Angelín y Co-fundador de Helping Angels of Perú. Kevin es de Ashland, Ohio, y tiene una licenciatura en Mercadeo y Administración de Empresas de la Universidad de Ohio State. Trabajó durante 28 años en el sector privado como gerente de ventas de productos químicos. Kevin se ha sentido inspirado por la dedicación de Angelín para ayudar a las personas necesitadas en su ciudad natal y se ha comprometido con los objetivos de la organización.

Desde hace varios años, Kevin y Angelín han organizado y autofinanciaron los primeros viajes a Perú llevando ayuda a las comunidades más remotas de Cajamarca. Eventualmente, se hizo evidente para ambos que para hacer un impacto mayor sería necesario formalizarse. Como resultado, establecieron Helping Angels of Perú como entidad legal en el estado de Ohio. Es una organización oficial 501 (c) (3) sin fines de lucro.

 

Brian Snowden, ha sido nombrado el primer Director de la organización. Brian está casado con Julia Alcalde Snowden, quien es originaria de Perú y nació en la ciudad de Ascope en el norte de Perú. Brian ha vivido en Perú y ha realizado docenas de viajes a ese país por negocios y placer.

 

Brian es Asistente Profesor de la escuela de Administración de Empresas de la  Wilmington College, Sucursal de Cincinnati. Sus credenciales incluyen una Licenciatura en Español de la Universidad de Virginia, una Maestría en Negocios Internacionales de Thunderbird School of Global Management, y un Ph.D. en Comportamiento Organizacional y Desarrollo de la Union Institute & University. Brian trabajó durante más de veinte años en el sector privado realizando ventas, administración de ventas y crecimiento de territorio para empresas manufactureras en mercadeo global con énfasis en América Latina. Finalmente cambió de carrera y ha estado enseñando en Wilmington College a tiempo completo durante once años.

 

Solange Carmany, es la Tesorera de la organización. Solange es originaria de la ciudad  de Chincha, Perú, y actualmente trabaja para Cintas Corporation. Solange obtuvo una licenciatura en Traducción e Interpretación en Perú, donde vivió durante veinticuatro años antes de mudarse a los EE. UU.

 

María Masterson, ocupará el puesto de Secretaria de la organización y ella es de la ciudad de Lima. Asistió a la escuela de leyes en Perú, donde es abogada y ahora trabaja como asistente legal para un bufete de abogados en Cincinnati.

Nuestra Historia y Testimonios

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La familia Bustamante Chilón:​

Durante un viaje a Perú en 2016, Angelín y su grupo de voluntarios decidieron ir al área rural de Ventanilla, al norte de la ciudad de Cajamarca. En el camino, alguien les dijo al grupo que había una familia de tres niños huérfanos que habían perdido a su madre hace un año, por lo que buscaron a esos niños. No fue fácil porque en esa zona rural no hay una dirección exacta y las casas tienden a estar aisladas. Al preguntarles a todos los que se encontraron en su camino, el grupo finalmente los encontró.

 

Había dos niñas, la mayor era María, de 8 años, y Juanita, de 7 años. El más pequeño era Esteban, un niño de 2 años. Vivían con su padre, pero era la abuelita quien estaba en cargo de ellos mientras el padre trabajaba en el campo. La abuelita nos contó que su hija estaba embarazada de su cuarto bebé cuando sufrió una caída y se golpeó severamente la cabeza. Lamentablemente, debido a la falta de transporte público y dinero, tardaron demasiado en llevarla al hospital más cercano. La madre, con el bebé en su vientre, murieron, dejando a estos niños básicamente en la orfandad.

El padre, Esteban Bustamante Chilón, es agricultor, pero las fuertes lluvias dañaron su sembrío ese año y perdió toda su cosecha de papa. Él es el único soporte de la familia. En la segunda visita del grupo el año pasado, los voluntarios les llevaron algunos alimentos no perecederos, como leche enlatada, menestras, cereal, frazadas, ropa, etc. El padre y los niños estaban muy felices y agradecidos. Angelín y las demás personas involucradas saben que esta ayuda fue solo temporal, pero esperan que eventualmente puedan brindar educación avanzada a estos niños de esta zona.

 

Testimonio del Sr. Steve Douglas Swasey, Dayton, Ohio

​"Conocí a Angelin Kiplinger por primera vez aproximadamente en el año  2012 a través de un amigo en común, el coronel Arturo Gutiérrez de la Fuerza Aérea del Perú cuando estaba destinado en la Base Aérea Wright-Patterson, Ohio, donde yo trabajaba en ese momento. Asistimos juntos a varias funciones oficiales en la base.

"Sabía del trabajo de caridad que Angelin realizaba, ayudando a los niños en su ciudad natal de Cajamarca, Perú, pero no participé personalmente con la organización. Pero en diciembre de 2015, mientras mi esposa y yo estábamos en Panamá para nuestro retiro de invierno, vi una publicación que ella hizo en Facebook que indicaba que viajaría a Cajamarca, Perú, para una misión benéfica anual en enero de 2016.

 

"Mi esposa y yo ya habíamos planeamos hacer una gira por cuatro países de América del Sur, incluido Perú, en enero de 2016. Fue cuando llamé a Angelin y le pregunté si podíamos acompañarla en su viaje misionero a Cajamarca y aceptó gustosamente. Entonces llamamos a nuestra agente de viajes e hizo el cambio a nuestro itinerario para incluir a Cajamarca.

"Volamos de Lima a Cajamarca y Angelin y su hermana Elaine se reunieron con nosotros en el aeropuerto. Nos invitó amablemente a quedarnos en su casa, durante los 9 días que estuvimos allí. Dos días después de nuestra llegamos, ella comenzó a comprar los artículos en el mercado local, para la donación a los niños. Estos artículos incluían botas, ropa, balones de fútbol y algunos dulces. Ella y los voluntarios pasaron un par de días separando los zapatos y la ropa por tamaño y empacando los dulces en bolsas pequeñas.

"Su principal misión era encontrar a tres huérfanos a quienes había visto en televisión durante la temporada navideña de 2015. Según los informes, estos niños nunca habían visto un Nacimiento y habían caminado varios kilómetros desde la cima de las montañas donde vivían hasta la plaza de la ciudad donde la escena de la Natividad estaba en exhibición.

“Angelin alquiló un taxi por el día y una mañana temprano, ella, su hermana Elaine, yo y mi esposa Noris decidimos tratar de encontrar dónde vivían estos niños. Es importante recalcar que no hay direcciones en las colinas y montañas  que rodeando a Cajamarca e incluso el área general en sí era difícil de encontrar y era traicionero conducir en esas carreteras montañosas. Nos llevó más de dos horas de manejo y después de parar varias veces y preguntar direcciones, finalmente encontramos a una niña que conocía a uno de los niños que Angelin estaba buscando. El niño estaba ayudando a su madre cuidando ovejas en un campo cercano.

"La niña fue a buscarlo y cuando se acercó a nosotros, pudimos ver las ampollas en su pequeña cara por tener que trabajar en el frío sin la protección adecuada. Angelin le preguntó al niño sobre sus hermanitos y lo que les había sucedido a sus padres. Él dijo que su padre había muerto, pero que su madre todavía estaba viva y que estaba trabajando en el campo. Angelin le dijo que creía que había quedado huérfano, pero él fue honesto y explico que los periodistas de televisión de la plaza de armas le habían dicho a él y a sus hermanos que dijeran eso para poder sensacionalizar su historia. Pero esto de ninguna manera restó importancia a la necesidad de este niño y sus hermanitos, así como a todos los otros niños que empezaron a aparecer de la nada.

"Lo que presencié ese día fue nada menos que amor en acción. Angelin no solo les proporcionó ropa y zapatos, sino que se arrodilló para lavar los pies embarrados de varios niños antes de probarse las botas nuevas. Ella se aseguró que cada niño que llegaba recibiera algo. Las sonrisas en las caras de estos niños al obtener incluso el regalo más pequeño es algo que se quedara por siempre en mi.

"Yo siempre he donado a obras de caridad durante años, pero esta fue la primera vez que formé parte de una misión de caridad y pude ver cómo se gastó el dinero. No hubo gastos administrativos. Cada dólar que Angelin recolectó se gastó en estos niños. Simplemente enterneció  mi corazón cuando vi todo el amor que tiene Angelin por estos niños. Ella es un brillante ejemplo de alguien que no ha olvidado sus raíces. Ella es realmente un ángel de ayuda. Siempre la apoyaré a ella y a esta misión de caridad."

Nuestra Historia

Helping Angels of Perú comenzó como una idea simple cuando la fundadora Angelín Kiplinger decidió continuar las demostraciones de generosidad que toda la vida su madre demostró. Su madre nunca negó ayuda a las personas necesitadas. Angelín, quien se mudó a los Estados Unidos y se hizo ciudadana, simplemente no podía olvidar la tradición familiar de ayudar a los demás. En sus viajes a Perú realizados para visitar a su familia, siempre se vio confrontada con la realidad de la pobreza. Finalmente decidió que iba a estar directamente involucrada y tratar de cambiar en algo esta situación.

Angelín es una gran cocinera, especializada en cocina peruana, por lo que organizó cenas en su casa en el área de Cincinnati. Con el apoyo de familiares y amigos, ella preparó comidas y solo pidió donaciones a los asistentes. Los fondos que recaudó se usaron íntegramente para comprar los artículos que se distribuyeron a la gente de Cajamarca. Angelín y su esposo Kevin autofinanciaron todos los demás gastos, como los pasajes a Perú, transportación, alojamiento y alimentos.

 

Eventualmente, Angelín tuvo claro que la única forma de expandir los esfuerzos de caridad era hacer de Helping Angels of Perú una organización formal. En diciembre de 2017, Helping Angels of Perú se convirtió en una organización caritativa oficial, 501 (c) (3) sin fines de lucro. Ahora está registrado en el IRS, por lo que puede recibir donaciones deducibles de impuestos. Recientemente celebramos la primera reunión formal.

Somos una organización benéfica sin fines de lucro registrada con el Secretario de Estado y el Fiscal General de Ohio, que nos permite solicitar y recibir fondos de individuos y organizaciones. Todas las personas involucradas con Helping Angels of Perú son voluntarios, por lo que el dinero recaudado se usa solo exclusivamente para las personas a quien ayudamos, así como para nuestros pequeños costos administrativos, que son mínimos.

las personas que están participando en poner en marcha esta organización son voluntarios trabajando ad honoren y que se han comprometido formalmente con Helping Angels of Perú.

Donaciones

Podemos aceptar donaciones monetarias de cualquier persona o de cualquier organización. Organizaremos eventos de recaudación de fondos, lo que permitirá a los donantes reunirse con nuestro equipo y hablar sobre nuestro progreso. 

Las empresas pueden ofrecer donaciones en especies que pueden incluir servicios y suministros que utilizaremos para nuestra administración. ¡Ninguna cantidad es demasiado pequeña! Le agradecemos de antemano su consideración y generosidad.